Una experiencia diseñada desde el contexto
Un promotor virtual a escala humana que recibe al público y presenta mensajes de Itaú a través de proyección mapeada, video e interacción en el espacio físico.
La propuesta sustituye la comunicación estática por una presencia digital que ocupa el entorno y habla directamente con el visitante. El contenido fue diseñado para funcionar como punto de atracción y servicio en una activación de marca.
El punto de partida del proyecto fue crear un punto de recepción y comunicación para Itaú capaz de ocupar físicamente el entorno a través de contenidos audiovisuales proyectados. Esta definición orienta la lectura del caso porque deja claro que un personaje virtual a escala humana con efecto holográfico no fue tratado como una demostración tecnológica desconectada. El formato está vinculado al contenido, el entorno y la forma en que la persona vive la experiencia.
El viaje fue construido para los visitantes que encuentran una figura humana digitalizada que habla directamente a la audiencia dentro del espacio de activación. Esta posición del público cambia la forma de comunicarse: el visitante no sólo recibe una descripción del proyecto, sino que sigue una secuencia visual en la que la escala, el encuadre, el ritmo y la identidad ayudan a hacer comprensible el tema.
En el vídeo oficial, la experiencia se presenta a través de lo que realmente sucede frente al público. La cámara registra la aplicación, el entorno y la participación, permitiéndonos observar cómo la propuesta pasa desde el concepto hasta la entrega utilizable. Esta materialidad es fundamental para comprender el trabajo de Nexus en este caso.
Reto y oportunidad
Los proyectos inmersivos necesitan resolver dos cuestiones al mismo tiempo: qué se debe comunicar y cómo percibirá la audiencia ese mensaje. En este caso, la oportunidad era crear un punto de recepción y comunicación de Itaú capaz de ocupar físicamente el ambiente a través de contenidos audiovisuales proyectados. La tecnología necesaria para cumplir este propósito sin crear una barrera entre el contenido y el participante.
El desafío lingüístico consistía en convertir el tema en una experiencia con un comienzo reconocible, un desarrollo claro y un final coherente. El vídeo muestra al promotor cortado a una escala cercana a la humana, integrado en una estructura de proyección y acompañado de mensajes de marca y elementos gráficos. La secuencia observada muestra una preocupación por la continuidad: cada momento prepara el siguiente y mantiene al participante dentro del universo propuesto.
También hubo una cuestión de atención. En el contenido convencional, el encuadre decide de antemano hacia dónde mirará cada uno. En un personaje virtual a escala humana con efecto holográfico, la atención debe ser guiada por elementos internos de la propia experiencia. La jerarquía visual, la posición de los objetos, el movimiento, la luz, el sonido y la respuesta de la interfaz comienzan a organizar la lectura.
La experiencia se establece por el encuentro entre la presencia física y el carácter digital. La voz, el gesto, la dirección de la mirada y el contenido visual organizan la comunicación sin transformar la figura en una pantalla convencional. Este diseño reduce la distancia entre mensaje y acción. El participante comprende el proyecto mientras lo vive, porque la forma de interactuar es parte de la explicación y no un comando añadido posteriormente.
La oportunidad, por tanto, no estaba en reproducir una presentación tradicional en un nuevo dispositivo. Se trataba de utilizar las propiedades específicas del formato para ofrecer contexto, presencia y una relación más directa con el contenido. El vídeo nos permite reconocer este cambio de perspectiva al mostrar la experiencia desde el punto de vista de quienes participan.
La solución y la experiencia demostradas
La figura humana grabada aparece recortada sobre una estructura de proyección, creando un efecto holográfico. El promotor impulsa el mensaje de Itaú con voz, movimiento y animaciones, integrando contenidos audiovisuales al escenario presencial.
El vídeo muestra al promotor cortado a una escala cercana a la humana, integrado en una estructura de proyección y acompañado de mensajes de marca y elementos gráficos.
El fondo, el recorte del personaje y la composición proyectada trabajan juntos para sostener el efecto holográfico y mantener la lectura de la identidad de Itaú. Esta elección da unidad al recorrido y evita que entorno, contenidos y marca parezcan capas independientes. Todo lo que aparece en la experiencia participa de una misma narrativa visual.
La experiencia se establece por el encuentro entre la presencia física y el carácter digital. La voz, el gesto, la dirección de la mirada y el contenido visual organizan la comunicación sin transformar la figura en una pantalla convencional. El diseño de la interacción es relevante porque define el papel de la audiencia. En lugar de permanecer como un espectador distante, el participante observa, se orienta, elige un punto de vista o produce una respuesta que altera la continuidad de la experiencia.
El registro también destaca la diferencia entre ver el vídeo del proyecto y experimentarlo directamente. La grabación sólo encuadra una parte de la aplicación; el participante, a su vez, percibe escala, proximidad y continuidad espacial. El caso fue construido para este experimento principal, mientras que el video sirve como documentación oficial de su ejecución.
La solución sigue siendo legible porque cada elemento tiene una función. El escenario contextualiza, la identidad visual conecta el contenido con el cliente, la interfaz guía y la tecnología respalda el comportamiento esperado. Esta distribución de responsabilidades evita el exceso de información y preserva el enfoque del viaje.
Dentro de este conjunto, un personaje virtual a escala humana con efecto holográfico funciona como medio de comunicación y no como sujeto principal. El proyecto llama la atención por la experiencia resultante: una narrativa en la que presencia, acción y contenido suceden en el mismo espacio y en el mismo momento.
lo que fue entregado
Captura de vídeo con actriz, composición y animación, proyección de mapeado a escala humana e integración del promotor virtual al espacio de activación.
La entrega implica grabación con actriz, montaje y composición del video, animaciones, preparación de contenidos e integración con la estructura de proyección.
La entrega debe entenderse como un sistema completo. El contenido, los recursos visuales, el comportamiento de la aplicación y la visualización dependen unos de otros. Lo que aparece en el vídeo es el resultado de esta integración, y no la suma de piezas independientes presentadas una al lado de la otra.
La proyección mapeada en 3D no aparece como un recurso aislado. En el caso del promotor virtual holográfico, este elemento participa en la construcción de la experiencia junto con el contenido, el entorno y la identidad visual. Su función se puede entender por lo que muestra el video: crear una relación directa entre el participante y el material presentado, manteniendo la tecnología subordinada a la lectura del proyecto.
La presencia de un personaje virtual a escala humana refuerza la coherencia entre el formato elegido y lo que se quería comunicar. En lugar de agregar una capa técnica solo para lograr un efecto visual, el proyecto utiliza este recurso para respaldar la secuencia demostrada, organizar la atención y hacer que el contenido sea reconocible dentro de un personaje virtual a escala humana con un efecto holográfico.
Otro componente documentado son los contenidos audiovisuales con identidad Itaú. Completa la entrega conectando el comportamiento de la aplicación con la forma en que la audiencia la experimenta. En el registro oficial, esta integración ayuda a explicar por qué el escenario, la respuesta visual y la operación deben funcionar como partes del mismo sistema.
La preparación del contenido también implica decisiones sobre escala, legibilidad y ritmo. La información que funciona en una pantalla pequeña debe revisarse cuando se traslada a un entorno, un objeto físico o un campo de visión inmersivo. El caso demuestra este cuidado al mantener los elementos reconocibles durante la experiencia.
El contenido fue diseñado para una repetición constante en un entorno cara a cara, funcionando como presencia de marca y punto de atracción durante toda la activación. La operación es parte de la entrega porque define la transición entre las expectativas y el uso real. La entrada, la orientación, la ejecución y la salida deben formar un flujo continuo para que la experiencia preserve tu propuesta frente al público.
El conjunto entregado establece una clara correspondencia entre objetivo y recurso. Nada en el registro requiere que el visitante comprenda previamente la tecnología utilizada. La aplicación comunica cómo funciona a través de la propia experiencia y permite que el contenido y la acción avancen juntos.
Tecnologías visibles y decisiones de diseño.
La base técnica documentada reúne producción audiovisual, composición digital, mapeo de proyección y sincronización de contenidos a escala humana. Estos recursos son percibidos por el público a través de sus efectos: el entorno responde, el contenido permanece alineado, la imagen mantiene continuidad y la interacción produce una retroalimentación comprensible.
La tecnología central necesita operar en diálogo con la dirección visual. El fondo, el recorte del personaje y la composición proyectada trabajan juntos para sostener el efecto holográfico y mantener la lectura de la identidad de Itaú. Cuando esta relación está bien resuelta, la persona no necesita separar contenido del sistema; percibe una experiencia coherente, con reglas visuales y de comportamiento consistentes.
Otro aspecto importante es la relación entre la escala digital y la percepción humana. Los objetos, textos y movimientos deben permanecer claros en el campo de visión y en el tiempo disponible para la observación. El video muestra opciones de composición que preservan esta lectura a lo largo de la secuencia presentada.
La respuesta de la experiencia también debe ocurrir en el momento esperado. La experiencia se establece por el encuentro entre la presencia física y el carácter digital. La voz, el gesto, la dirección de la mirada y el contenido visual organizan la comunicación sin transformar la figura en una pantalla convencional. Esta conexión entre gesto, guía y retroalimentación es lo que transforma la tecnología en lenguaje: el participante comprende que su presencia tiene un papel dentro del viaje.
La entrega implica grabación con actriz, montaje y composición del video, animaciones, preparación de contenidos e integración con la estructura de proyección. Cada uno de estos frentes requiere compatibilidad con los demás. Un activo visual debe respetar el entorno de ejecución; la interfaz debe considerar la distancia y el dispositivo; la narrativa debe encajar en el flujo operativo en el que se presentará el proyecto.
La elección de un personaje virtual a escala humana con efecto holográfico es coherente con el tipo de contenido grabado porque permite combinar en una misma capa demostración, identidad y experiencia. El medio ofrece recursos específicos para dirigir la atención y presentar relaciones que serían más difíciles de percibir en una pieza estática.
La solidez del proyecto reside precisamente en esta integración. El vídeo no muestra sólo una pantalla final: muestra una solución funcional, insertada en su contexto y lista para recibir al público. Este cambio de la creación digital a la experiencia aplicada es una parte esencial de la entrega de Nexus.
Cómo el viaje organiza la atención, el contenido y la marca
La apertura de la experiencia establece rápidamente dónde se encuentra el participante y qué lenguaje visual seguir. Este primer contacto es decisivo para reducir las dudas y permitir al público avanzar sin depender de largas explicaciones fuera de la aplicación.
Posteriormente, el contenido gana profundidad por aproximación. El vídeo muestra al promotor cortado a una escala cercana a la humana, integrado en una estructura de proyección y acompañado de mensajes de marca y elementos gráficos. La progresión no depende sólo de textos nuevos: utiliza encuadres cambiantes, presencia de objetos, transiciones y respuestas del sistema para desarrollar la comprensión.
La identidad del cliente actúa como estructura, no como decoración. El fondo, el recorte del personaje y la composición proyectada trabajan juntos para sostener el efecto holográfico y mantener la lectura de la identidad de Itaú. Esta presencia continua ayuda a vincular la experiencia con la marca sin interrumpir el viaje con mensajes desconectados de lo que está haciendo el participante.
El ritmo también forma parte del diseño. Una experiencia aplicada debe ofrecer tiempo suficiente para observar, reaccionar y comprender, pero debe mantener una continuidad. El expediente muestra una secuencia objetiva, capaz de sostener el interés sin abandonar la claridad de la propuesta.
El contenido fue diseñado para una repetición constante en un entorno cara a cara, funcionando como presencia de marca y punto de atracción durante toda la activación. Esta organización acerca la creación y la ejecución. El contenido fue diseñado para funcionar dentro de las condiciones en las que aparece en el video, considerando la llegada del participante, el uso del recurso tecnológico y la comprensión de lo que sucede a lo largo de la actividad.
La experiencia resultante presenta una relación directa entre forma y propósito. Lo que el público ve, lo que hace y lo que recibe como respuesta convergen en un mismo tema, dando al proyecto una identidad propia y reconocible.
Resultado documentado y legado
El registro oficial conserva la demostración de un promotor virtual que combina el lenguaje humano y el despliegue tecnológico en una pieza única de comunicación espacial.
El resultado visible es una experiencia laboral completa. El registro permite monitorear la solución aplicada, reconocer los recursos utilizados y observar cómo el público entra en contacto con el proyecto. Es esta ejecución documentada la que sustenta la lectura del caso.
El legado de la obra también está en la forma en que se tradujo el contenido a un personaje virtual a escala humana con un efecto holográfico. La entrega demuestra un enfoque donde la tecnología, la narrativa y las operaciones se definen juntas, preservando la identidad del cliente y la comprensión de la experiencia.
Al permanecer disponible en el canal oficial Nexus Realidade Virtual, el video sirve como referencia pública de la solución lograda. Le permite revisar las opciones de formato, la composición visual y el comportamiento de la experiencia sin separar el resultado de su contexto de presentación.
Este caso forma parte del portafolio Nexus porque registra una entrega específica, vinculada a un cliente identificado y presentada a través de material oficial. La narrativa de esta página se basa en este registro para explicar el proyecto en profundidad, centrándose en lo que se puede observar y documentar.
Video “Promotor Holográfico Virtual Itaú”, publicado por el canal Nexus Realidade Virtual en YouTube.
